No a la pena de muerte

El PSOE se suma a los actos promovidos por la coalición mundial contra la Pena de Muerte

Zerolo pide una “implicación valiente y decidida de los gobiernos y de las instituciones internacionales para alcanzar un compromiso de la abolición universal de la pena de muerte”

El Partido Socialista se suma a todos los actos promovidos a nivel global por la Coalición Mundial contra la Pena de Muerte, y quiere reafirmar su compromiso en la defensa de los Derechos Humanos y su lucha para abolir esta flagrante vulneración de los derechos de la persona y de la dignidad humana. Pedro Zerolo, secretario de Movimientos Sociales, ha pedido una “implicación valiente y decidida de los gobiernos y de las instituciones internacionales para alcanzar un compromiso de la abolición universal de la pena de muerte”, al tiempo que ha recordado que “la Unión Europea y España lideran decididamente el bloque de gobiernos” que combaten la pena de muerte.


En el Día Mundial contra la Pena de Muerte, Pedro Zerolo, responsable de Derechos Humanos de la Ejecutiva del PSOE, ha destacado que “esta lucha que hoy conmemoramos es una campaña internacional con el objetivo concreto de conseguir que la Asamblea de las Naciones Unidas promueva una moratoria en las ejecuciones falladas como primer paso para evitar más ejecuciones y condenas”. Esta resolución será una iniciativa transnacional y multirregional y se planteará durante la 62 sesión que comenzó el pasado 18 de septiembre, después de que en la anterior sesión 95 estados presentaron una moción en este sentido. “La Unión Europea y España lideran decididamente el bloque de gobiernos que abogan por la adopción de esta iniciativa, recuerda el político socialista.

Pedro Zerolo considera que “la pena de muerte es moralmente intolerable, pero además es ineficaz; las cifras de seguridad de los países en los que se aplica no son mejores que las de aquellos que la erradicaron desde un principio”.

“La condena a muerte es muchas veces resultado de juicios sin garantías, y las cifras demuestran que se aplican desproporcionadamente a individuos pertenecientes a minorías discriminadas o carentes de medios económicos para su defensa. Más aún, la pena de muerte se llega a utilizar para depuraciones étnicas o eliminación de líderes que promueven la democratización”, concluye.


 
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